¿Por qué en las gasolineras sólo se vende gasolina sin plomo?

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La gasolina en España se vende sin plomo desde el 1 de enero de 2002. En ese momento comenzó una nueva etapa en el desarrollo de los combustibles de automoción, que llevaban años trabajando en la elaboración de nuevos combustibles y automóviles menos contaminantes. Desde nuestra empresa de instalaciones petroleras y tecnología te contamos qué llevó a la eliminación del plomo de nuestras gasolinas.

La presencia de plomo en la gasolina viene de lejos. Desde los años 20 del pasado siglo, se desarrollaron antidetonantes a base de plomo y manganeso en las gasolinas, ya que era la forma más barata de incrementar su octanaje. En coches más desarrollados, ya en los años 70, también se usaban compuestos de plomo en las gasolinas con una función lubricante y de protección del motor.

 

La gasolina con plomo y sus efectos perniciosos

Pero el plomo, como otros metales pesados, es un elemento pernicioso para el medio ambiente y para la salud. La presencia del plomo en el aire puede afectar a la salud de personas expuestas y, en grandes dosis, puede desencadenar problemas renales y afecciones en el hígado, interfiere en la síntesis de la hemoglobina y puede alterar el sistema nervioso, entre otros daños.

Además, la presencia de plomo en las gasolinas es incompatible con el uso de los catalizadores y los destroza rápidamente. El catalizador es un elemento fundamental para la reducción de gases de los vehículos. Forma parte del sistema de escape del vehículo y su principal función es la de reducir la contaminación producida al expulsar los gases de escape. Mediante una reacción química a alta temperatura, transforma los gases logrando que los hidrocarburos (HC) se conviertan en agua y que el monóxido de carbono (CO) resultante, pase a ser dióxido de carbono (CO2).

 

Cómo se llegó a la gasolina sin plomo

Desde la década de los 70, los Gobiernos asumieron el problema medioambiental y de salud que generaba este compuesto y empezaron a desarrollar medidas para reducir paulatinamente el uso de aditivos con plomo y manganeso de las gasolinas.

La industria petrolera se vio obligada a desarrollar nuevas gasolinas de mayor octanaje sin plomo y los fabricantes de motores tuvieron que empezar a utilizar materiales más resistentes que no dependiesen de la lubricación del plomo para su conservación. También desarrollaron los catalizadores, elementos clave en la reducción de emisiones, que son incompatibles con el plomo de las gasolinas.

Fue la Unión Europea la que dio el primer paso en la eliminación del plomo de las gasolinas. En principio, se fijó el 1 de enero de 2000 como límite para la retirada de los combustibles con plomo del mercado europeo. Sin embargo, en España, Italia y Grecia, se concedió una moratoria hasta el 1 de enero de 2002, dada la cantidad de vehículos que consumían gasolina con plomo en estos territorios. En España, a finales de 1999, un 40% de los coches que circulaban por nuestras carreteras todavía usaban gasolinas con plomo.

 

Objetivo: retirar los coches más contaminantes

Hasta que se establecieron las gasolinas que hoy conocemos, Sin Plomo 95 y Sin Plomo 98, pasaron varios años. Hasta 2005 se comercializó una gasolina de 97 octanos que utilizaba un sustitutivo del plomo basado en potasio, que contaminaba menos. Pero era más cara y se acabó retirando del mercado.

El objetivo final de toda esta evolución era que se retiraran de las carreteras los vehículos que, por su antigüedad y características, consumían demasiado y eran más contaminantes, en gran medida porque no tenían catalizador (o no podían tenerlo, al funcionar con gasolina con plomo).

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Delegación de Alvic en Castilla la Mancha