Los impuestos de los combustibles no subirán, de momento

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Con la llegada de 2017, muchos esperaban una subida de impuestos de los carburantes, tras la petición al Gobierno desde Bruselas de un ajuste presupuestario para reducir el déficit. Sin embargo, de momento se mantienen los impuestos del combustible aunque puede que a medio plazo se produzca una subida. Desde nuestra empresa de instalaciones petroleras y tecnología analizamos la situación impositiva en que se encuentran los combustibles en nuestro país.

El mantenimiento de los impuestos de la gasolina y el gasoil con la entrada de 2017 ha sido una sorpresa para muchos analistas. Lo cierto es que el impuesto que grava los combustibles es el cuarto tributo que más ingresos aporta a las arcas públicas, tras el IRPF, el IVA y el Impuesto de Sociedades. De esta forma, una subida en los tipos, por pequeña que fuera, se traduciría en un aumento importante de los ingresos fiscales que soportan los carburantes, lo que ayudaría a reducir el déficit público del Estado.

 

Más consumo de combustible, más recaudación

Sin embargo, toda subida de los impuestos de un producto pone en riesgo el consumo del mismo, hasta el punto de que puede que los ingresos esperados se reduzcan. Esa puede ser la razón por la que el Gobierno ha decidido no tocar aún el impuesto que pagamos por repostar. De esta forma, no perjudica el aumento del consumo de los combustibles, que crece a un ritmo del 3% en el caso de la gasolina y de un 2% en los gasóleos. Si se mantiene el crecimiento del consumo, aumentará la recaudación.

Además, subir los impuestos de los carburantes cuando los precios del petróleo se están recuperando, podría hacer aún más caro llenar el depósito. Esta situación no sólo perjudica a los usuarios del coche, sino también al resto de consumidores, que notaríamos en el bolsillo cómo se repercute el aumento de los costes del transporte en el precio de los productos.

 

Gasolina y gasoil tienen margen para subir sus impuestos

No obstante, lo cierto es que esta subida impositiva no se ha descartado totalmente en España. Hay razones que justifican que, a pesar de que más de la mitad de lo que pagamos por llenar el depósito son impuestos, en nuestro país haya margen para subir los impuestos del combustible. Estas son las principales:

 

Los combustibles que se venden en España tienen menor presión fiscal

Aunque parezca increíble, la presión fiscal que tienen los combustibles en nuestro país está muy por debajo de la media europea. Según el boletín petrolero de la Unión Europea, el peso de los impuestos sobre el precio total en España es del 57% para la gasolina y del 53% para el diésel, cuando los porcentajes medios en Europa son del 65% y del 59%, respectivamente.

 

Incentivar el consumo de combustibles alternativos

El desarrollo del coche eléctrico y la aplicación de incentivos para el uso de energías limpias es una tendencia que probablemente acabará penalizando el uso de los combustibles fósiles por la vía impositiva. Ya se han puesto en marcha medidas que favorecen el uso de los coches menos contaminantes, como establecer precios más elevados por aparcar a los vehículos más antiguos (que contaminan más) o aplicar restricciones al tráfico en grandes ciudades a coches con motores diésel o gasolina en situaciones de alta contaminación. Es previsible que se generalicen estas prácticas en los próximos años.

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Delegación de Alvic en Castilla la Mancha